Cremona

Publicado por Umma1 febrero 11, 2006 Etiquetas: ,

Hoy volví a ver, en respuesta a un post, un nick: Elisa de Cremona.


La primera vez que leí Cremona, me invadió una reminiscencia inexplicable.


¿Cremona? Qué me decía esa palabra, más allá de una localización geográfica.


Hoy lo descubrí.


Cremonas eran unas galletas que se vendían en mi infancia. Galletas de panadería.


No las recuerdo con precisión, quizás un argentino más memorioso que yo… Debían ser como las marineras, chatas, grandotas y duras.


El recuerdo parece prosaico, pero a mí me lleva a tiempos hermosos, que se me revelan como plena poesía y envuelven mi corazón en ternuras.


Nací y me crié a 8 cuadras del congreso. En una calle inexplicablemente tranquila, entre la Av. Entre Ríos y una esquina que se curvaba, para recordarnos que alguna vez ese centro, había sido pampa cortada por las quintas.


Entonces, el conteo de calorías no ocupaba obsesivamente la cabeza de hombres y mujeres, ni era Buenos Aires, la ciudad con más casos de anorexia del mundo. Por eso quizás había tantas panaderías. Algunas muy antiguas, con prestigio, elegantes, como Tanoira o La Campana, con sus palos Jacob, sus Imperiales, los brazos gitanos y mil delicias, conservados en las góndolas de cristal con filetes de bronce.


Pero a mí la que me seducía, era una a metros de la curva de mi calle. Pobretona, las paredes pintadas de un verde loro estropeado por el tiempo. Los muebles de madera oscura, los pisos calcáreos. Desde la puerta de dos hojas, podía adivinarse el fragor de la cuadra, el movimiento de los panaderos en torno al horno, el ir y venir para saciar las hambres.


No eran las cremas finas, las reposterías vienesas, las que tentaban a los compradores, sino las facturas toscas y sabrosas, que ya no existen. Las ensaimadas a las que cantó el tango, los sacramentos con su corazón de membrillo, las medialunas que entonces no se rellenaban con dulce de leche.


Entre el mostrador y las vitrinas del fondo, se amontonaban enormes canastos de mimbre y en cada uno de ellos un tipo diferente de galleta.


Entre ellas las cremonas.


Provendrían de Italia quizás, o vaya a saberse, porque en esos tiempos, no tan lejanos por cierto, éramos todavía una babel.


Me fui de la casa de mi infancia cuando cumplí 12 años, pero aquel recorte de calle jamás desapareció de mi memoria.


Permaneció inalterable junto a los imágenes buenas que atesoramos como único y verdadero patrimonio


Cuando regresé, ya mujer hecha y derecha, madre de un hijo que iba al colegio, la vi igual que cuando la dejé.


Los enormes plátanos lloviendo su pelusa dorada. La edificación baja, el ritmo dormilón. Las vidrieras de la panadería, decoradas con papelitos brillantes, conejos de cartón y peluche de pascuas remotas, polvo y publicidades de marcas desaparecidas.


Entré a comprar para verla de nuevo por dentro.


Me atendió un hombre mayor, rigurosamente enfundado en un saco color papel madera.


Mientras me cobraba me preguntó


- ¿Cómo está su madre?-


Lo miré como diciendo “se equivoca de persona”.


Me equivoca yo, él me había reconocido.


¿Qué podía conservar de aquella nena de trenzas doradas cayendo a los costados de la boina que remataba el uniforme del colegio?


Algo quedaría porque así me vio, percepciones de viejo quizás que traspasan los tiempos.


Pero la verdad, es que yo no era aquella que él veía, ya ni siquiera se vendían las cremonas.

29 comentarios:

mahaya dijo...

Nunca somos iguales. pero en algun lugar de nosotros esta la que fuimos.

Yo tambien recuerdo no una panaderia, pero si una tienda de chucherias, ya sabes, regaliz, caramelos, pipas, chicles, cambios de tebeos y novelas. Y una plaza cercana , que aun existe, muy transformada eso si, porque en mi tiempo no habia columpios ni toboganes y si unas pequeñas extensiones de cesped de las que te sacaban a gorrazos y gritos de "¡niñaaaaa que llamo al guardia!",donde los niños del barrio ibamos a jugar...
Yo recuerdo las tardes de los sabados donde por un duro de los de entonces cambiaba tebeos, compraba pipas y mi hermana y yo ibamos a leerlos sentadas en el alcorque de un arbol mientras escupiamos las cascaras al suelo.

pegatina dijo...

Umma1, preciosa ventana la que has abierto a un momento en alguna parte. Me veía a mí misma en un sitio semejante mas sin el uniforme y la boina. Me gusta.
Saludos.

amelche dijo...

Después de leer esto, me he ido a la cocina y me he comido un croissant de chocolate, ¡no he podido resistirlo! ¡Ja, ja, ja!
Te he mandado un e-mail con fotos de palmeras como premio. Echa un vistazo a mi blog.

MAHAYA: tu primera frase me ha recordado una frase de "Tender is the night", the F. Scott Fitzgerald: "En algún lugar dentro de mí siempre seré la persona que soy esta noche."

Umma1 dijo...

Caramba, veo que todos guardamos imágenes de la infancia, tibiezas que no se explican con la razón.

Umma1 dijo...

Gracias MAHAYA, vi esa tienda a través de tu descripción.

Umma1 dijo...

Es que el hábito no hace al monje PEGATINA.
Los seres humanos, tenemos muy similares improntas sin importar las fronteras.
Un beso

Umma1 dijo...

Es extraño AMELCHE que citaras a Fitzgerald.
Un excelente autor tan poco recordado.
Cuando te decía en el otro blog, que te hubieras llevado muy bien con Aguamarine, no me equivocaba, ella fue una estudiosa de su obra.
Y estuvo aquí dictando seminarios sobre él.
Curioso.

amelche dijo...

Es que soy licenciada en Filología inglesa, lo estudié en la universidad y Fitzgerald es además uno de los temas de las oposiciones que tengo que estudiar... algún día de estos cuando deje de corregir exámenes de mis alumnos. (Llevo una semanita...)
Es una frase que me encanta: "I don´t ask you to love me always like this, but I ask you to remember. Somewhere inside me there will always be the person I am tonight." (Cito de memoria.) Es una frase fantástica: "No te pido que me quieras siempre así, pero te pido que recuerdes. En algún lugar dentro de mí siempre seré la persona que soy esta noche."

Sí, supongo que Aguamarine y yo nos habríamos llevado muy bien, lástima que no coincidiéramos en el espacio y el tiempo.

Hannah dijo...

Es curioso lo que sucede con los recuerdos de la infancia y cómo se distorsionan. Yo abandoné mi ciudad natal a los cinco años. Cuando volví ya mayor, todo me parecía mucho más pequeño, todo menos los recuerdos...

Un abrazo

Hannah

Umma1 dijo...

Dicen que para entender el mundo de los chicos, tenemos que agacharnos y mirar las cosas desde la altura de sus ojos.
El mundo, en efecto, es mucho más grande y el tiempo pasa con mayor lentitud.
Gracias por la visita, Hanna

Baakanit dijo...

Qué precioso post hermanita!

"No eran las cremas finas, las reposterías vienesas, las que tentaban a los compradores, sino las facturas toscas y sabrosas, que ya no existen"

Qué triste cuando cierran los locales que venden las cosas frescas y tradicionales, y los cambian por cosas procesadas e internacionales. Me hiciste recordar la panadería de mi ciudad natal.

Eso que cuentas, que fuiste reconocida por el hombre de la tienda, me recuerda mucho algo que me pasó a mi. Me quedé sorprendido al ver que el señor y su esposa me recordaban aun, despues de tantos años, ya cara y estatura diferentes. Ambos me preguntaron por mi mamá y mis hermanos!

Cuídate mucho!

martius dijo...

Algunas personas VEN, otras sólo miran. Ese señor de tu historia veía muy bien.
Es todo un homenaje al tiempo y al interés humano.
Besos

Julio Suárez Anturi dijo...

Una secuencia. Un nombre, un blog, una galleta, la tienda de la esquina de la infancia de otros tiempos a donde siempre habremos de regresar para saber que en el fondo de nuestro corazón seguimos siendo lo que un día fuimos.

Ponto García dijo...

... lo de magdalena ... mañana lo cuento ...

Espléndida.

Joseph, el panadero dijo...

Hay rostros que no se olvidan. Una nariz afilada, unos ojos chispeantes, mejillas pecosas, trenzas doradas, como olvidarla ?.
Quisiera haber tenido la fortuna de ser ese panadero, haber conocido a Ud, señora mía, siendo una niña, y a vuestra querida madre. Verlas alejarse por esas calles empedradas de adoquines, robados a las sierras de mi actual vida, para luego volver al empolvado interior de mi rutinario negocio. Tomar el blanquecino lienzo y repasar una vez más, ( la número ... imposible saberlo ) el mostrador aquel que antes que yo repasaran mis padres o mis abuelos.

¡El olor de la Cuadra ! Un salón enorme, como su nombre lo indica, impregnado de harinas, sus paredes alguna vez fueron amarillas. Al fondo, dos negras bocas de hierro fundido. Cuando el maestro panadero la abre, exhalan demonios calientes, recien salidos del averno, mezclados entre chisporroteantes luciernagas. Las cucharas de madera, hábilmente manejadas, entran y salen, introduciendo y quitando a una increible velocidad, las masas que momentos antes eran simples amasijos de harina y agua.
El olor del pan a la madrugada !!!
Sacar un trozo de pan hecho por tu mano, y aún caliente, crocante la piel, morderlo con o sin manteca.
El mate cocido, bien dulzon es el compañero perfecto a esas horas.
Y la manteca semi derretida, convierte al pan común (el pan frances...) en la mejor masa fina, si (sin que tu madre te viera) lo sumerjes rápidamente en la azucarera.

Luunna dijo...

Es lindo tener recuerdos raices, esas raices que uno cree que no estan, siguen ahi conservandonse en la memoria de nuestros mayores o de nuestros pares en el colegio y cuando te pones como vos ahora te acordas cuando......?
son frases memoriables.
Un abrazo sabes que TKM no, y que estoy aca ahora ya un poquito mas aca..
Luunna

JM Barranco dijo...

Muy buena la historia
la búsqueda del tiempo perdido
el esplendor en la yerba...
no puedo extenderme más y este es para extenderse.

Ya no pasas por mi blog...
Un abrazo

Baakanit dijo...

Feliz día de SV hermanita cuídate!

Umma1 dijo...

Hola hermanito, me vas a contar de esa panadería de tu ciudad?
Un beso.

Umma1 dijo...

Ver en lugar de mirar, escuchar en lugar de oir.
Vos sí que sabés ver, MARTIUS...

Umma1 dijo...

Es que algo del niño que fuimos se queda latente en el coraz´´on, JULIO.
Un beso

Umma1 dijo...

Espero esa historia PONTO.
Un beso

Umma1 dijo...

Gracias por la visita Joseph.
Cómo la panadería de tu pueblo?
Un abrazo

Umma1 dijo...

Hola LUUNNITA, que bueno verte menos complicada con las cosas del vivir.
Las raices, quizás las verdaderas, las que nos unen a la ternura que pinta la vida.
Te quiero mucho, amiga.
Ahora sin golpe de calor, regreso ;)

Umma1 dijo...

Hola JM, que gusto que me visitaras.
Te debo una respuesta a un mail. Disculpa pero ewstuve con muchas cosas esta semana. Hoy te respondo sin falta.
Un beso

Umma1 dijo...

Feliz día Baakanit, un inmenso abrazo.
Me gustaría de verdad, tener un hermano como vos.
Te quiero mucho.

Umma1 dijo...

A TODOS.
Disculpen la demora en responderles, es que estuve un poco enfermita, pero ya me repuse.
Un abrazo

martius dijo...

Me alegro que estés bien. Besos

Anónimo dijo...

Enjoyed a lot! kalamazoo repair refrigerator Lexus of concord Cheap cost tadalafil online pastilla anticonseptiva yasmin a acialis levitra viagra accessories land rover discovery aston martin db9 cup holder how to make a fast blackberry pie Fioricet buying fiorecet weight loss reviews Supply chain and logistics management training Chappelow mortgage company indianapolis in Wellbutrin xl and anxiety