A Kaadanek

Publicado por Umma1 mayo 27, 2013 1 comentarios







 

Aunque tarde,  acepto la invitación de Kaadanek.

Siete cosas que me gustan:


1) Escuchar al mar.
2) Desayunar en un bar, antes del amanecer, ver como la ciudad se despereza y comienza a activar sus rutinas
4) La charla con amigos, con mi hijo, sin apuros, sin exigencias.
5) La investigación historica, no conozco otro placer mas grande. Leer y escribir, todo a una.
6) La gente
7) Caminar por cualquier paisaje. Si es por la ciudad, con los ojos atentos a su arquitectura. 


Es dificil resumir en 7... Hay cosas que quedan en el tintero, leyendo las favoritas de Kaadanek, encuentro una que me deleita, caminar en otoño por los parques, en espcial el "Lezama", pisando las hojas crujientes y doradas. Los pinares del sur, cuando se vuelven rojos. Tomar fotos. Beber chocolate caliente cuando hace frío. Escuchar ópera...

Es muy hermosa la vida, en sus pequeñas cosas....

Creo que lo que prefrimos la mayoría, son situaciones sencillas, por las que no se paga, muy alejadas del mundo que nos quieren vender. 
 
Muchas gracias Kaadanek.




 

Para traerla de vuelta

Publicado por Umma1 abril 20, 2013 9 comentarios





El año pasado, a Horacio, un docente jóven, de esos que honran la profesión, se le murió Norma Quispe Valda, alumna de 4to grado. Querría compartir con ustedes, esta reflexión suya acerca de los niños y la muerte, que por bella pedí permiso para subir al blog:



Para Traerla de vuelta 

 ¿Cómo explicarle a un niño la muerte? Si la supone tan lejana…

¿Cómo explicarle la muerte a una niña? Si tanta poesía derramada apenas alcanza para nombrarla, asumirla, comprenderla…

¿Cómo explicarle a un niño la muerte de otro niño? Si, frente a los que dicen saberlo, la muerte se anticipa a la lectura de los libros donde esos se esconden…

Y aún llegando a explicarla ¿cómo superamos la muerte de una niña?

En la escuela vemos un video con algunos dibujos de Normita, rescatados del cajón de los recuerdos. Sus compañeros, impávidos deudos, mudos miran con titilantes ojos de vidrio.


              Si pinchás sobre la imágen podrás ver los dibujos de Norma


 

¿Alguien quiere decir algo?

Silencio difícil de quebrar.

Mariana recuerda que el día en que su amiga partió, ella nada sabía pero se sintió rara, dolorida. Además su planta favorita, una planta carnívora, se murió también: algo se le cayó encima.

Oriana cuenta que se enteró a la vuelta de las vacaciones. Cuando llegó, Norma ya no estaba. Tampoco uno de sus tres pececitos, el preferido, el de la aletita mocha. Dice que fue difícil.

Una pérdida incomensurable condensa dos muertes cotidianas, como infantil metáfora natural. Quizás sea cierto que Norma, viéndola con buenos ojos de niña, era tan navegante herida como silenciosa cazadora de aleteos.

Nahuel dice que es incómodo hablar de esto, que se siente algo acá en el pecho. Así distraídamente, con sus once años, atina a señalar la angustia. Es la garra que estrecha el corazón y angosta el aire. Es el dolor de no tener palabras, lo innombrable del único misterio real.

Agrega que quisiera, cuando sea muy muy viejito, que alguien le ponga una almohada en la cabeza y listo. Las risas ayudan para que las lágrimas se deshagan de las pestañas tímidas.

Así, a su modo, van buceando las palabras para expresar el dolor de la ausencia. La necesidad de ubicar a la muerte en la vejez, de expulsarla de este presente insoportable, es devolverla a donde corresponde.

No habrá forma de entenderlo, pero sí hay maneras de conjurar la muerte por un rato: escribir, cantar, pintar. Ahora trayendo; ahora dejando ir. Como todavía podemos prestarnos los símbolos, les pedimos que echen mano, cuendo puedan y sientan necesidad, a las palabras que encuentren. Imágenes que decir, que ver, que hacer sonar.

Saliendo al recreo Kelly se acerca con su imborrable sonrisa y pregunta:
­

– Profe ¿no la podés traer de vuelta a la Norma?

No; lo cierto es que no. Aunque de alguna manera recién hicimos eso: regresarla con sus imágenes. Por eso también podés, Kelly: cuando te venga algún recuerdo o te nazcan unas palabras, traéla de vuelta.

Intentaremos entonces llenar la escuela nuevamente con sus colores, su alegría infinita, su cariño fraternal y que nos acompañe para siempre con el corazón de sonrisa pura, alejando a la angustia y sus garras."

La esquina de la basura maravillosa

Publicado por Umma1 enero 09, 2013 5 comentarios






Hay una esquina cerca de mi casa, que se ha convertido en una fuente de sorpresas.
Junto al container de la Basura, aparecen tirados objetos inauditos, porque no pertenecen 
a la geografía de esta ciudad, o por la distancia temporal.




La verdad, algunos deberían ir al Museo, más que a los carros de las personas que 
reciclan la basura.

Una mañana lluviosa, todos los transeúntes nos deteníamos sorprendidos ante ese 

botecito, que parecía querer navegar sobre las baldosas.





Yo me hice mil preguntas, muy conmovida ¿Quién lo había desterrado de su vida? 
¿Qué mujer habría inspirado su bautismo? ¿ Quien lo habría pintado con tanto amor? 

Parafraseando a Rafael Alberti:  un marinero en tierra. 




 

Pioneros

Publicado por Umma1 julio 06, 2012 Etiquetas: , , 19 comentarios


Uyy, como pasa el tiempo.

Cada tanto me doy una vuelta. Y cada vez que regreso, me admira la constancia de algunos amigos, que han seguido años al pie del cañón, manteniendo intacto el entusiasmo por sus blogs: giucich, Amelche, Isabel Romana, Miguel Schweiz son algunos de ellos.

Hay quienes como yo, guardan cariño por la página y cada tanto asoman a saludar.

Y otros, las han borrado. Yo les recuerdo con cariño, entre todos a la dulce CEL, las excelentes fotografías y los refinados escritos de MARTIUS, los cantares de ROMÁN, la agudeza en MAWRUR, los buenos cuentos de PONTO GARCÍA. ¿Qué se habrá hecho de ellos? Pioneros de los blogs.

No puedo pensarlos como letras hilvanadas, por ahí andarán con sus ideas y su arte, cambiando equipaje de un vagón al otro, en este tren que es la vida.

El último accidente de trenes

Publicado por Umma1 febrero 23, 2012 Etiquetas: , 2 comentarios

La foto pertenece a : http://es-us.noticias.yahoo.com/fotos/accidente-de-tren-en-argentina-slideshow/commuters-lie-stretchers-sustaining-injuries-train-crashed-once-photo-150232230.html


Y al espanto, hay que sumarle la vergüenza ajena.

Ahora, un sector de la prensa usará a las víctimas del accidente de ayer para defenestrar al gobierno. El gobierno por su parte, dará respuestas evasivas a las verdaderas causas del hecho.

La población quedará en medio de una pelea de intereses, en la que cortar esta cadena de ¿“accidentes”? será lo menos importante; mientras los miles de argentinos que usan el ferrocarril, seguirán a merced de su buena o mala fortuna.

Enterraremos a los muertos formalmente, con la bandera a media asta y suspendiendo el Carnaval, mientras va gestándose la próxima catástrofe.

Nadie es responsable por los trenes que administra. El estado, tampoco parece tener responsabilidad alguna en el funcionamiento de éste servicio público.

¿No intentó, ayer, el titular de transporte ablandar el hecho, mencionando otros accidentes ferroviarios en diferentes latitudes? Es que no se puede explicar lo inexplicable: porqué el pueblo continúa viajando en condiciones infrahumanas. Y así dale que va.

Las propuestas y los hechos de nuestro ferrocarril son surrealistas: el tren aquel de super lujo, que íbamos a contratar con los franceses, o el que nos une con Uruguay… ¿Para qué? Pura fantasía o hecho simbólico. A las necesidades contantes y sonantes: pito catalán.

Estos accidentes, con independencia de cual haya sido la causa técnica del de ayer, desnudan la llaga que no cicatriza.

El del transporte público es un problema que afecta a la clase trabajadora. Semejante desastre, que deja una cincuentena de muertos y más de 600 heridos, no ocurre en los soportes para el transporte de las clases pudientes.

Habría que preguntarse cuanto vale la vida de un trabajador, para comenzar a armar el rompecabezas.

¿No le importa a un funcionario de la nación, que los trenes se caigan a pedazos y que la gente viaje como ganado?

¿Desconoce un funcionario de la ciudad, del padecimiento de los porteños en los colectivos?

Es que están todos tan arriba… que los trabajadores que libran sus diarias odiseas, son apenas cabecitas de alfiler.

Maldito verano

Publicado por Umma1 febrero 22, 2012 Etiquetas: , , 6 comentarios


Cuarto día del Carnaval ¿Será así? Bah, sábado, domingo, lunes y martes inactivos.

No entiendo bien lo del Carnaval, quizás porque no me gusta. No, no es que no me guste, lo detesto, es anacrónico. La imposición de una manifestación sin pies ni cabeza.

Se me pegó el desgano y no siento ganas ni aún de leer, me rijo por la ley del mínimo esfuerzo.

Me levanté temprano por inercia y acá estoy perdiendo tiempo y la posibilidad de disfrutar del ocio, porque ya lo hemos tenido de sobra. La semana pasada, dejé de lado toda actividad a causa del calor. Suspendí, hasta mañana, el curso de verano que dicto.

Son las malas enseñanzas de este insoportable calor que aturde: molicie, desgano, abatimiento, abulia.

Hoy recibí unas fotos

Publicado por Umma1 enero 18, 2012 Etiquetas: 6 comentarios


Por fin, una amiga, me mandó unas fotos que nos tomaron hace un poco menos de 10 años, cuando presentamos un libro.


El tiempo es como un tren, cuántos paisajes logramos ver, en cuántos reparamos y que diferentes, nos vemos a nosotros mismos, frente a cada una de esas estaciones.

La cosa es que pasamos frente a los paisajes de las fotos, sin observar claramente los detalles.

Beatriz me mandó fotografías de esa presentación y otras que tenía de nosotras, en ocasiones diversas, siempre relacionadas a nuestro trabajo. Y entre ellas, una que tengo y veo con mucha frecuencia.
Pero, al mirarla con el visor de Windows, en mi monitor que es muy grande, me di cuenta, que sale al fondo, un querido amigo, que ya no está entre nosotros y del que siempre lamenté no conservar fotos.

Todo depende de la atención que se pone al mirar. Cuando miramos bien, en ocasiones, se desnudan tesoros.

Buen 2012

Publicado por Umma1 diciembre 21, 2011 14 comentarios

Así son las cosas.
Trabajé este año hasta el agotamiento, dando una pirueta sobre mis planes seguros y encaminados.
Es lo que me enseña la vida, lo inesperado está siempre a la vuelta de la esquina para recordarnos que somos simples mortales y, que Itaca es un horizonte furtivo.
No es que me queje, por el contrario, vino la ofrenda en fruta madura, panes tibios, vinos especiados, amigos contenedores y llanos.
Horas alegres, esperanzas y maravillas les deseo amigos, a los que hace tanto que no veo.

La vida espera a vuelta de la esquina

Publicado por Umma1 noviembre 17, 2011 6 comentarios


El SOS fue escuchado, Lucho tiene un hogar gracias a las gestiones de Sergio Setaro.
Luego de muchas angustias, intentos y renunciamientos, el perrito encontró una casa, donde lo querrán y compartirá su hasta hoy accidentada vida, con una familia donde hay una nena y también perros y gatos.

La odisea de Lucho, se parece mucho a la vida en general. Tantas personas pasan largas temporadas de sus vidas desamparadas, perdidas de toda caricia, de cualquier portal, hasta dar por fin, cuando todo causa espanto, con un lugar donde recobrar los afectos que los habían olvidado.

Le agradezco mucho a Miguel Schweiz tanto el que enlazara el pedido de ayuda, como el que me recordara a pesar del tiempo que llevo sin aparecer.


Un SOS para LUCHO

Publicado por Umma1 octubre 31, 2011 2 comentarios

Lucho es un perrito de unos dos años, según dijo el veterinario que lo atendió.


Fue encontrado hace aproximadamente un mes, en el barrio de Boedo, temblaba frente a una casa y, mostraba hábitos de haber tenido un hogar.

Unas buenas personas lo recogieron hasta reencontrarlo con la familia, lo que no pudo concretarse, como ya tienen otros animalitos, les resulta imposible continuar alonjándolo.

Buscamos una familia para Lucho, que es un pichicho educado, mediano, limpísimo, amable, juguetón. Está sanito y lleno de amor para dar a quien quiera recibirlo.

Si hay alguna persona que lo deseara como amigo, pero no pudiera mantener su alimentación, hay una solución para eso, porque alguien se haría cargo de sostenerla.

Si ninguno de Uds. puede recibir a Lucho, les ruego que hagan circular este mail entre sus conocidos, para tratar entre todos que encuentre un lugar para vivir y gente para hacer feliz con su amor.

Si tienen blog, página, o facebook, les pediría también que se sumen, difundiendo este pedido.

Si alguien quiere adoptarlo escríban a

dicesareana@gmail.com

o a


Mil gracias.

Ayyy, esas sillas...

Publicado por Umma1 abril 01, 2011 Etiquetas: 22 comentarios


Volviendo a los anticuarios.

Hace algún tiempo a mi marido se le ocurrió que visitáramos una suerte de mercado de las pulgas, dedicado al mueble.

Entre objetos horribles, descansaban joyas de la ebanistería, mesas, sillones de los mejores estilos y de los más nobles robles. Espejos inmensos en los que alguna vez se miró una dama que usaba guantes, sombrilla y polisón.

Resumiendo: en ese gran cambalache era cuestión de saber mirar.

Y justamente, en un sector de lo más deslucido, un patio donde se apiñaban muebles de jardín, vi unas sillas de metal pintadas de verde que parecían llamarme.

Me detuve junto a ellas, fascinada.

Mi marido, a quien le duele en el bolsillo esos embelesos míos, se anticipó

- No pienso comprar cosas en las que luego haya que gastar el doble del costo en restaurarlas.

- Es que esas sillas son de la Bauhaus, clavado… Son hermosas....-

- Ni que salieran de las manos de Da Vinci, están estropeadas por la pintura con que las recubrieron.-

Me alejé de ellas, pero no por mucho rato. Una y otra vez volvía, y mi “querido esposo”, para no desmentir su condición de hombre me acompañaba protestando.

- Ya tenemos muebles de jardín. Esas sillas tiene un aspecto viejo-.

No entendía como justamente él, que tiene un gusto exquisito para la decoración, no veía la joya debajo de esa pintura espeluznante.

- Esas sillas son famosas.- Recalcaba yo, tratando de recordar el nombre, sabía que eran emblemáticas.

Como mi memoria se resistía, me acerqué a la vendedora, la mujer no tenía la más remota idea de lo que ofrecía. Nos pidió mil doscientos pesos por las sillas, que iban con una mesita. Si en algún momento, pasó por la cabeza de mi “media naranja” comprarlas, a la vista de ese adefesio que las acompañaba, desistió de manera irrevocable.

Por mi parte tuve que reconocer, que así, sin poder determinarle el estilo, podían estar caras.

Pero, siguieron en mi cabeza, fuimos a almorzar, y en cada bocado que me llevaba a la boca, me encandilaban flashes de la Bauhaus, y con cada trago, esa sensación de estar bebiendo arena, que tenemos cuando está en la punta de la lengua, algo que se nos niega a develarse.

Llegada a casa entré a Internet. Y en un dos por tres se resolvió el misterio.

Se trataba de las sillas del gran Harry Bertoia, esas de las que se dijo: “Si miras a estas sillas, están hechas principalmente de aire, como las esculturas. El espacio pasa a través de ellas”.

Allí, mi marido sintió que había hecho una macana. Pero ya era tarde.

Una silla Bertoia, de encontrarse en remate, cuesta la mitad de lo que nos pedían por las cuatro. Y, lo central, más allá del precio, son una obra de arte.

En fin, el que las pintó de verde, no tenía la más remota idea de lo que hacía… y, yo sí sé que hubieran quedado estupendas en mi jardín.

Lo que me pregunto, es porqué los hombres confiarán tan poco en la certera intuición de sus mujeres…

Mi suegro

Publicado por Umma1 marzo 24, 2011 Etiquetas: 24 comentarios


Mi suegro había sido, de joven, guapísimo. Cuando yo lo conocí continuaba siendo, aunque mayor, un hombre hermoso.

Tenía por ese entonces una forma de vivir sus días, como imbuido por esos modos de oriente que ralentizan las acciones y centran el disfrute en el momento presente. No había adquirido esa modalidad de la mano de ningún filósofo, sino en el mero hecho de haber vivido. Porque no había sido la suya, justamente, una vida de monje contemplativo, muy por el contrario, había estado plagada de pasiones, de peligros, de situaciones de cambio. Como aquella de haber estado siendo casi un chico frente a frente con la muerte en la guerra y, que esta le diera la oportunidad de seguir viviendo, mientras lo empujaba al oeste del Finisterre.

Las tareas que mi suegro realizaba en sus días de jubilado, se tuteaban con lo poético: ocuparse de los pájaros, del jardín, observar el desarrollo de los jazmineros, el crecimiento de las parras, de la higuera, de los nísperos. Combatir a las hormigas, leer el diario de cabo a rabo, escuchar música, especialmente tangos. Era hombre de otra generación, así que sus tareas domésticas se reducían a comprar el pan, y a cebar mate. Aquel hijo de la Columna de Hércules, ese que hablaba con la “s” y “c” y la “z” bien diferenciados, cebaba unos mates, que avergonzaban al gaucho más pintado.

Así como era guapo, su voz no iba en menos, viril y aterciopelada a un tiempo, plena de resonancias. Cuando él llamaba a mi hijo por su nombre, las estrellas del Camino a Santiago llovían fecundas en pleno día. De alguna manera, su voz reencarnaba la un juglar habilidoso que secretamente revivía la concha, el cuervo, la pata de la oca, del lobo, para aquel fruto suyo que retoñaba tan lejos de sus mitos ancestrales.